lunes, 10 de noviembre de 2014

En Río de Janeiro


La Asociación Iberoamericana de Educación Superior a Distancia (AIESAD) está cumpliendo sus 34 años de vida. Algunas referencias a su XXX Aniversario las tuvimos muy presentes en el órgano de difusión científica de la Asociación, en la RIED. Revista Iberoamericana de Educación a Distancia. Véase, por ejemplo AQUÍ. La AIESAD, además, publicó un libro con motivo de ese XXX Aniversario.

Así, con más de 30 años de tradición, la Asociación Iberoamericana de Educación Superior a Distancia (AIESAD) actúa para fomentar, promover e integrar la Educación Superior a Distancia en la región Iberoamericana, especialmente entre las 13 naciones que integran la asociación y las más de 30 instituciones de educación superior que la conforman.

La Asociación tiene como objeto contribuir a la vida académica de los directivos, profesores y estudiantes de las universidades miembros de AIESAD, a través de diversos proyectos de democratización de la información relevante y de calidad en la Educación Superior a Distancia (EaD), así como el intercambio de experiencias punteras en esta área del conocimiento.

La AIESAD fue creada en 1980, durante el I Simposio Iberoamericano de Rectores de Universidades Abiertas, celebrado en Madrid, España. En esa ocasión, la Comisión organizadora estaba compuesta por los representantes de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (España), la Universidad Estatal a Distancia (Costa Rica), la Universidad Nacional Abierta (Venezuela), la Universidad de la Sabana (Bogotá, Colombia), la Universidad de Brasilia (Brasil) y la Universidad Nacional Autónoma de México.

Durante mucho tiempo con periodicidad bianual, se han venido celebrando los Encuentros de AIESAD, en los que siempre hubo ocasión de poner al día la realidad de la educación a distancia en Iberoamérica.

Pues bien, en esta ocasión acabo de llegar a Río de Janeiro donde se va a celebrar el XVI Encuentro. Lo organiza el CEDERJ (Centro de Ciências e Educação Superior a Distância do Estado do Rio de Janeiro), cuyo Presidente es en la actualidad el Presidente de la AIESAD, Dr. Carlos Eduardo Bielschowsky. Dado el compromiso de esta institución y de su Presidente con la educación a distancia, estoy seguro que esta reunión científica será todo un éxito.

Para los asistentes no brasileños existe un aliciente agregado, el de la ciudad de celebración. Río es una ciudad única por su belleza y muy acostumbra a la celebración de eventos de estas características.

Este XVI Encuentro va a centrar sus contenidos en Innovaciones en Educación a Distancia. Perspectivas para Iberoamérica, organizando sus ejes temáticos en torno a estos subtemas:
  • Educação aberta: fortalezas e fragilidades
  • Boas práticas no uso da tecnologia para o ensino virtual
  • Instrumentos para uma gestão moderna de Ead
  • Novas ferramentas para Ead
Todos ellos de indudable relevancia dentro del ámbito propio de esta Asociación Universitaria.

Además del debate que se generará en todas las mesas y paneles, referido a los temas presentados AIESAD aprovecha siempre estos encuentros para que su Consejo Directivo y la propia Asamblea de la Asociación debatan, estudien y decidan sobre temas de relevancia para la educación a distancia en América Latina.

Dado que el órgano de diseminación científica de la Asociación es la RIED, como director/editor de la misma y como en encuentros anteriores, deberé presentar el informe de gestión de los dos últimos años de la revista. Igualmente, este año, el Consejo Directivo de AIESAD deberá estudiar y aprobar, si procede, el nuevo Reglamento para esta nueva etapa que inicia la RIED así como todo su renovado Equipo Editorial.

Un espacio del Encuentro podré dedicarlo, precisamente, a presentar esta nueva etapa de RIED que va a resultar ciertamente prometedora.

Dentro de la temática del Encuentro tendré ocasión de intervenir en uno de los paneles principales en el que centraré mi presentación en una reflexión crítica en torno a los MOOC. Aprovecharemos en mi estancia en Río (CEDERJ) para afianzar algunos proyectos conjuntos, asesorar a algunos doctorandos, así como a compartir con tantos amigos que hemos ido cultivando por estas tierras.

A pesar de que cada vez me cuesta más viajar tan lejos, una vez que estoy aquí me alegro mucho de haber vencido mis propias resistencias y alguno de mis achaques. Todo sea por seguir sembrando, cultivando, recogiendo y aprendiendo de tanta buena gente empeñada en una educación de calidad, realizada de forma diferente a la que durante siglos fue el paradigma de cualquier proceso educativo, la relación presencial, física y cara a cara de docente y estudiantes.