miércoles, 16 de mayo de 2018

El abandono en los estudios a distancia y virtuales (y II)

En la entrada anterior, terminábamos la primera parte de este tema referido al abandono en los estudios no presenciales, con este texto: "Dicho esto, ¿cómo desde la responsabilidad institucional y de docentes podemos mejorar la calidad de nuestra enseñanza, tratar de retener a nuestros estudiantes, motivarles para continuar en el empeño, personalizar al máximo nuestro sistema? Abordaremos sólo tres puntos, el primero de ellos referido a las competencias y compromisos docentes, en el segundo trataríamos de proponer algunas acciones concretas y, finalmente, algunas otras sugerencias de carácter más general que podrían servir para la reflexión".

LAS COMPETENCIAS Y COMPROMISOS DOCENTES

Como consecuencia de estos planteamientos, podríamos entender que los esfuerzos deberían ir encaminados a mejorar la atención a los estudiantes, diseñando y desarrollando los cursos o asignaturas con la máxima calidad pedagógica y orientando al alumno de nuevo ingreso en el acierto de la elección de los estudios y del número aconsejable de asignaturas en las que debería matricularse.

Como decíamos, vamos a centrar nuestra aportación en los agentes educadores, en este caso en los docentes de la UNED, en los compromisos, competencias y tareas que habrían de desarrollar para un desempeño más eficaz de su función académica que pudiera mejorar la motivación, el interés y, en consecuencia, la retención de los estudiantes y su mejor rendimiento académico. Quizás, otras instituciones a distancia podrían adaptar a su modelo todo lo que sigue, acomodarlo a su estructura organizativa y docente, a sus dimensiones y, naturalmente, a sus disponibilidades presupuestarias. Nos centraremos sólo en los ámbitos pedagógico y tecnológico...

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viernes, 11 de mayo de 2018

El abandono en los estudios a distancia y virtuales (I)



Voy a realizar dos entradas consecutivas sobre este preocupante tema del abandono en los estudios a distancia y virtuales.
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Como reza el título del post, un serio problema de carácter global y una preocupación muy generalizada que viene afectando a los estudios universitarios, es el de los fracasos de los estudiantes, los abandonos o las deserciones o, dicho en términos positivos, las tasas de permanencia, persistencia o éxito en los estudios. Las investigaciones que aproximan las posibilidades de paliar ese problema, así como las recomendaciones que se generan, son recurrentes por parte de los gestores universitarios, docentes e investigadores, gobiernos y organismos internacionales implicados en cuestiones educativas.

Y, si concretamos un punto más, el abandono que se produce en los estudios a distancia y digitales suele ser de forma más aguda un lugar común de debate permanente entre instituciones y expertos preocupados por el tema. Y hay que considerar que el fracaso y abandono de unos estudiantes es también el fracaso de los docentes y, sin ninguna duda, el revés de la propia institución. Por el contrario, los altos índices de permanencia, de retención o de culminación de estudios con respecto a los que los iniciaron, se viene mostrando como indicador de éxito, de calidad incuestionable de la institución o programa. Y en España, estos índices de fracaso en la universidad son bastante superiores a la media europea.

La educación a distancia, en línea, los formatos educativos no presenciales, precisamente suelen sufrir de forma más aguda este problema. Y este es un hecho prácticamente generalizado en todo el mundo. Quizás no se hizo suficiente investigación sobre este problema, o no se implementaron medidas concordantes con las conclusiones obtenidas en la que se hizo, y se vino conviviendo con el problema considerándolo, quizás, como irresoluble, sin pensar que las acciones humanas siempre son susceptibles de mejora. Por ello, cualquier iniciativa en ese sentido debería ser digna de destacarse.


De ahí que sea de agradecer el que desde el rectorado de la UNED de España se aborde un “Plan de mejora de la experiencia del estudiante y reducción del abandono”. Aunque bien es cierto que hubo otras muchas iniciativas en años anteriores, ligadas a planes globales de mejora de la calidad de la docencia y la investigación, pero que en el propio título integrasen el término “abandono”, no lo recordamos. En las motivaciones iniciales que provocan acometer esta tarea de reducir la deserción de los estudiantes, se señalan en ese documento base del plan, las siguientes:

jueves, 18 de enero de 2018

¿El blended learning como solución?

El primer número del volumen 21 de la RIED. Revista Iberoamericana de Educación a Distancia correspondiente a enero de 2018, abre precisamente el año en que la RIED, junto a su antecesora, la Revista Iberoamericana de Educación Superior a Distancia cumplen su 30 aniversario. Ambas revistas se configuraron como el órgano de diseminación científica de la Asociación Iberoamericana de Educación Superior a Distancia (AIESAD). Y este primer número de 2018 dedica su parte fundamental a la modalidad educativa del blended-learning. Tomamos la parte fundamental de esta entrada, extrayendo textos del artículo editorial publicado en dicho número (García Aretio, 2018).

Ya hace 20 años, García Aretio y Marín Ibáñez (1998), apuntaban que las enseñanzas presencial y a distancia se ordenan sobre una línea continua, en uno de cuyos extremos estaría el momento en que el profesor, cara a cara con el alumno, dirige su aprendizaje. En el otro extremo se haya el estudio del alumno aislado, que recurre a un sistema multimedia y consulta las fuentes de un modo autónomo para adquirir los conocimientos, destrezas y actitudes, que estima válidos para elevar su calidad de vida. Pero, ni el sistema educativo presencial ni las enseñanzas a distancia, señalaban estos autores, cumplen íntegramente las exigencias que se agudizan en uno y otro extremo. Hay alumnos que necesitan la presencia de los profesores y los compañeros, pero hay quienes aprenden mejor en el silencio y la soledad. La diferencia, pues, entre la enseñanza presencial y a distancia es una cuestión de grado, no el salto radical entre el sí y el no, la permanente presencia o la ausencia total, el contacto vivo o la desoladora lejanía.

De ahí el que pudiéramos cuestionarnos 20 años después, ¿dónde estaría hoy, pues, la frontera entre lo presencial y lo “a distancia”?, ¿no se está diluyendo cada vez más, o quizás ya esté diluida?, ¿podría una formación universitaria moderna reducirse exclusivamente al contacto profesor-alumno en el aula? Los sistemas a distancia, cierto que dependiendo del nivel de estudios, ¿pueden prescindir 100% de algún contacto presencial, aunque sea en algún momento de la evaluación en estudios oficiales y reglados?, ¿no sería mejor hablar de diferente énfasis que, según modelos, se asigna a la relación presencial y la soportada, por ejemplo, en entornos virtuales de aprendizaje?, ¿no es más cierto que cada vez existe menor salto entre unas y otras experiencias, modelos o formulaciones?, ¿no es más cierto que deberíamos hablar de confluencia o convergencia de sistemas?, ¿no es más cierto que más que contraponer sistemas deberíamos hablar de educación, de calidad de esa educación, sea con más énfasis presencial o a distancia?

Que la referida convergencia actual pueda llevar a lo que desde hace años se viene denominando como blended-learning, no quiere decir que este b-learning esté naciendo ahora, en estos años de este siglo XXI en los que se tiende a converger. Con la denominación de blended-learning, parecería que nos encontráramos ante un sistema revolucionario, absolutamente nuevo, que fuera a solucionar todos los problemas educativos y de formación de la sociedad actual. La verdad es que leyendo alguna literatura al respecto así podría considerarse, dado que son numerosas las investigaciones que resaltan su eficacia frente a los modelos “limpios” de e-learning o totalmente presenciales (consultar las referencias a estos estudios en el artículo de García Aretio, 2018) En algunos de esos trabajos se viene a presentar como la auténtica “solución”...


lunes, 4 de diciembre de 2017

30 años de RIED. Nuevo Monográfico: Blended learning en la Universidad


En 2018 conmemoramos aniversario de la “RIED. Revista Iberoamericana de Educación a Distancia”, más su predecesora, “Revista Iberoamericana de Educación Superior a Distancia”, nacida esta última en 1988, ambas editadas por la Asociación Iberoamericana de Educación Superior a Distancia (AIESAD). Por tanto, se cumplen 30 años de esta publicación científica en sus dos etapas. Introducimos y describimos los contenidos de este primer número del Vol. 21 de RIED, correspondiente a 2018.

En la sociedad actual, cada vez son menos las instituciones presenciales modernas que no cuentan en su docencia con el correspondiente complemento virtual. Además de las tradicionales clases y seminarios presenciales, se ponen a disposición de los estudiantes sitios Web de las asignaturas, plataforma digital, foros, chat, blogs, redes sociales, wikis, tareas, etc. Este submodelo viene siendo progresivamente introducido por buena parte de las instituciones ordinarias presenciales.

Por otro lado, algunos centros imparten a distancia ciertos estudios o algún programa o materias que también se siguen ofreciendo en modalidad presencial. Y, finalmente, resulta más común encontrarnos con instituciones que imparten estudios con un determinado porcentaje de tiempo lectivo realizado en presencia y el resto a distancia. Este submodelo viene denominándose como de estudios semipresenciales, mixtos, combinados o, en su denominación en inglés, blended-learning.

Pues bien, a estas aproximaciones, a estas confluencias de modalidades, dedica la RIED. Revista Iberoamericana de Educación a Distancia buena parte de su reciente número, el 21(1), correspondiente a enero de 2018. Detallamos a continuación todos los contenidos del mismo:

Monográfico de RIED. La revolución del blended learning.

García Aretio, L. (2018). Blended learning y la convergencia entre la educación presencial y a distancia. RIED. Revista Iberoamericana de Educación a Distancia, 21(1), 9-22. doi:http://dx.doi.org/10.5944/ried.21.1.19683

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